27.1.09

Decadencia

Tengo tres hermanas menores y siempre hubo muñecas Barbie™ en mi casa de la infancia. Estaban por todos lados, con toda clase de vestidos y colores de pelo. Algunas eran meta-humanas: sirenas y mariposas, otras tenían ropa hecha por mi mamá.

Se daban la gran vida en su enorme casa maleta y el Ford Mustang rosado que combinaba, cómo no, con la casa (y casi todo el resto). Parecía que eran felices, se intercambiaban ropa y zapatos (nunca son suficientes, dicen).

De pronto empezó a pasar el tiempo y me empecé a dar cuenta de que las muñecas ya no tenían su lugar de privilegio. Estaban tiradas desnudas por el suelo sin poder demostrar hastío frente a su situación debido a sus caras eternamente sonrientes. Incluso algunas habían sido parte de experimentos y tenían su cabeza rapada y sus caras rayadas. Después de eso desaparecieron por mucho tiempo de mi vista, hasta que mi hija quiso que le comprara una. Le encantan las sirenas.

Hace poco la encontré. Estaba ahogada en una piscina sucia, con bichos en su pelo de colores inverosímiles. Si no estuviera seguro de que no era capaz de hacerlo, creería que ella misma se tiró (y sin su coleta).

Todo se me hizo tan rápido que no alcancé a notarlo.

La decadencia del imperio de Barbie™ en mi familia.

15 comentarios:

Verònica dijo...

Es cierto lo que dices, sobre la decadencia de las Barbie.
Pero si lo analisas, es la misma decadencia que nosotros manejamos como seres humanos, "y tu sabes que sucede", no en todas las personas por igual, pero sucede. Nosotras mismas como mujeres, encontramos a nuestro muñeco favorito, y nos producimos enteras para conquistarlo, y cuando lo logramos y llegamos a la cuspide de nuestros deseos, nos dejamos estar, ya no nos cuidamos como antes ( e inclusive, ya no nos importa que nos vea sin maquillaje), y asi comenzamos nuestra decadencia y nustras depresiones, y en una de esas me encuentra a mi tirada en un rio. ( es solo mi humilde opinion.

Ahau dijo...

... Jejeje. Acá pasó lo mismo. O sea, hay por lo menos cuatro corrientes de juguetes en casa (juegos de salón, barbies, autos, bloques de construcción, y un largo etcétera) acumulados luego de años de (mal)trato en tres grandes contenedores de papel prensado de esos que sirven para almacenar químicos y se venden en la calzada de las avenidas de los barrios industriales. Diría yo que es una cosa de etapas, los intereses cambian y los gustos se transforman. Partiendo porque mi hermana cambió los Backstreet Boys por Paramore y las muñecas Barbie por muñequeras de La Pesadilla antes de Navidad. Mi hermano pasó de los autos al skate y de los muñecos playmöbil a los pantalones abultados. Y bueno, yo pasé de los Legos al notebook y del Gran Capital a muñecos de caricaturas orientales.

Ahora bien, me pican las manos de donar todos estos juguetes a la iglesia. No puedo porque mis hermanos no lo permiten (o me falta poder de convencimiento :S ), y realmente no sé si a los niños les interesen juegos incompletos o muñecos maltratados.

Y sí, recuerdo también esa época de los 3 1/2. Instalar drivers en esa época era casi una odisea, y en vez de internet era la copia de disquettes con conocidos lo que funcionaba. También tuve como 26 disquettes para Windows 95, y casi me caigo al pozo (jeje) cuando mi hermano y sus tiernos cinco años mataron el sistema operativo de una manera enigmática pero elegante (sobrecarga de memoria).
Extraño, ya no sale ese mensajito de "Ahora puede apagar el equipo".

Admito que no puedo escribir TODO lo que pienso y siento, ya que con eso me echo encima a medio mundo. Pero lo haré eventualmente, jeje. Y tampoco fue mi idea al principio hacerlo, más bien quería un espacio para escribir lo que sea que ocurriese por mi cabeza sin quedar almacenado en una pila de papeles sin que nadie lo vea.

Gracias por los vínculos. No los conocía, aunque en ese sentido no hice una investigación virtual de libros/cómics. A lo más tuve un archivo de mangas de La Leyenda de Zelda que me regaló alguien una vez porque no se podían conseguir ni en sueños en esa época (por ahí por el 2003, ni siquiera habían llegado a estados unidos o españa). En fin, igual da gusto leerlo con volteo de páginas y todo (aunque con Persépolis lo haría en condiciones estériles y sin partículas de polvo)

Voy a tomar ese café (el macchiato con caramelo). Hoy de casualidad parcialmente inducida logré pasar de nuevo con un amigo. Esta vez tomé uno de crema con vainilla (ayer fue un frappuchino oscuro moca con frambuesa) y probé el frappuchino con té verde de mi amigo. No me decepcionó. Otra vez. Pero creo que después de esta no tomo hasta Marzo (la fuga de dinero se nota)

Y al final parece que entendiste qué significaba "53 114". Era tan simple como ver la referencia 1337.

Bueno, nos vemos.

Mauricio dijo...

Esto es lo mejor que haz
escrito en tu blog (opinión
personalísima, claro) esta crónica me dejo un gustito poético; melancólica como la vida misma, pero al final muy hermosa.
Felicitaciones perrin, excelente.

PD: Creo que se te olvido acotar que por culpa de tus hermanas tomaste el gusto por jugar con muñecas (guaja).

Saintbebop dijo...

El decaimiento del imperio Barbie no es solo en tu casa, ya que la tal muñeca de antaño era una princesa y ahora, por lo que se gracias a mi primas y lo que muestra la tv, los nuevos prototipos de este juguete aspiracional , son algo mas encarnado en el estereotipo de Paris Hilton mas que el típico estilo de princesa de siempre

La diferencia es que si ahora las muñecas de tus hermanas y tu hija pasan el el suelo arrastradas y pordioseras, es que las nuevas vienen así de maltrechas desde el empaque. (onda barbie casquivana, pero con elegancia y estilo Sex and the city).

Saludos compa pasa por mi blog.

Bye...

Anónimo dijo...

Ese es el inexorable camino del olvido. Sucede con las muñecas, los CD viejos y los abuelitos, y es que así funciona nuestra psiquis: Si no sirve se bota. No se asute Ariel, así es la vida...Por lo menos las películas quedan archivadas :D

Cabezón Gutiérrez

Ariel dijo...

Vero: Chuta, tienes razón en que la decadencia le llega a algunas personas y que, por cierto, no a todas por igual. Pero no te pongas grave tampoco, no vaya a ser que aparezcas en algún lago del sur, jejeje. Gracias por el comentario y espero que sigas haciéndolos.

Néstor: Para los juguetes antiguos que ya no tienen ni siquiera un valor ornamental, una buena opción puede ser ofrecerlos por internet. Si están acompañados de fotos puede aparecer alguien que de verdad los quiera (ya sea por cachurero, nostálgico, caprichoso, o qué se yo) y los puedes regalar, vender o permutar por cosas de tu interés (igual podrían caer algunas luquitas que no esperabas y que incentiven a tus hermanos).
Por otro lado, el famoso mensajito de "Ahora puede apagar..." no aparece desde que se reemplazaron masivamente las fuentes de poder AT por las ATX, que permiten que el SO apague el equipo.
Nos vemos.
PD: The legend of Zelda es lo máximo

Mauro: Supuse que este escrito con tintes poéticos te iba a gustar más. Lo curioso es que lo escribí casi en "tiempo real", porque iba a poner la pura foto que saqué, se me ocurrió ponerle algo más y me embalé.
Gracias por el comentario y escribe algo en tu blog, pues.
PD: En realidad jugué harto con monitos de G.I.Joe, las tortugas ninjas y otros superhéroes; en cambio hay otros que aún son muñecos de sus pololas (jeje).

Saintbebop: Tienes razón en lo de las muñecas nuevas. No olvidemos que ya existe la muñeca Marbie.
PD: Ya pasé por tu blog y te dejé un comentario... ahora falta que se ponga las pilits y escriba otra cosa.

Ariel dijo...

Cabezón: Gracias por dejarme una opinión, estimado amigo. Justo estaba escribiendo y apareció tu comentario antes.

Afortunadamente la decadencia no es algo que me asuste aún (supongo que todavía sirvo para algo), y sí, las películas quedan archivadas, pero hay que tener algún lugar seguro donde guardarlas (sobre todo cuando andan niños en la casa).

Estaremos en contacto y no se pierda por acá pues.

Ana dijo...

Perdón.. perdón por demorarme tanto...jaja todo por culpa del inventario..

Mira Ariel, la verdad es que te pasaste!!! anoche por teléfono me enredé y no te dije nada (me suele suceder) pero mi fuerte es escribir, me encantó cuando lo leí eres tan observador, espectacular la foto, puro arte, le diste vida a un hecho que debe suceder en muchas casas, cuando la infancia nos abandona y lo que era nuestro tesoro, se convierte en cachureo...yo aún conservo un osito de esos café (cuando los osos eran bien parecidos a los reales) que me regaló una tía cuando yo tenía 3 años...pero El Chopito (así le puse a un muñequito de trapo) que me acompañaba para todos lados, tuvo un triste destino, tanto que me quería y me acompañaba, y fui tan cruel de dejarlo sin sus ojitos...para que no pudiera mirar a ninguna otra dueña...

Creo que James Gunn debe hacer una nueva edición del Coleccionista de juguetes, ya que le falta un cuento por agregar....

Muchos cariños y siga escibiendo mi amigo...

Ariel dijo...

Anita: No le ponga tanto color, porque se me van a subir los humos a la cabeza (aunque convengamos en que tampoco es tan alto).

Habría que ver qué diría Freud de lo que hiciste con Chopito (seguro que ese degenerado lo llevaría al terreno sexual). Yo creo que vas a tener que ver Toy Story unas mil veces, porque te pasaste pa' cruel, jeje.

Gracias amiga, nos vemos.

Jopia dijo...

Mi hermana menor es prima hermana y coetánea de tus tres hermanas menores, primo, así que creo entender de lo que hablas. Y parece que estoy completamente de acuerdo con Mauricio con respecto a que esto es lo mejor que has publicado en el Pozo.
Siempre me han provocado cierto escalofrío las casas en las que se pueden ver muñecas y juguetes que, a pesar de ser viejísimos, se encuentran en perfecto estado. Ver a la madre de un amigo de infancia sacar de unos cajones imposibles El Robot Instructivo todavía imantado y limpiecito o El Gran Santiago con todos los billetes originales, es macabro. No es natural ni sano que la infancia se quede así. Si algún día yo encontrara el Nintendo pirata que tuve de niño y lo conectara a la tele y al prenderlo funcionara algo no estaría bien. Si My First Sony todavía reprodujera casetes no sería necesario darles vuelta las cintas, porque ese sólo hecho ya sería demoníaco.
Alégrate: si tu hija desecha las Barbies sin remordimientos, lo estás haciendo bien como papá.
Ella algún día las mirará y recordará un tiempo bueno.

Ariel dijo...

Primo: Creo que es curioso que encuentren que esto último es lo mejor que he escrito. No es que sea curioso que les haya gustado, sino que no es el tipo de escrito que suelo hacer habitualmente. De hecho, fue bastante "inspiración" (si tal cosa existe) y como le comentaba a Mauricio, lo escribí de corrido y sin tener una idea preconcebida, como casi todos los otros escritos que descansan en el pozo.

Espero poder escribir otro texto que guste tanto como este, pero no tengo ni idea de cuánto tiempo me vaya a tomar que vuelva esa "onda poética" que dejaba el mentado escrito. Ojalá que no encuentren fomes los otros, jeje.

Respecto a tu percepción de los juguetes antiguos, creo que tienes razón respecto de que los juguetes están para usarlos y que si se mantienen impecables después de tanto tiempo es porque probablemente no se les dio el uso que correspondía durante la infancia. Sin embargo, me parece que exageras: vamos, si encontraras el NASA y al conectarlo a la tele funcionase, sería de lo más bacán.

Nos vemos, compadre.

Ahau dijo...

¡Joder, hombre, que mi nombre no es Néstor!

Jejejeje, igual se entiende la confusión. Yo lamentablemente perdí tu recuerdo facial y superpuse uno de los rostros de la publicidad del metro para recordarte. Además, Nelson es fonéticamente parecido a Néstor, aunque el primero venga del celta (y signifique "hijo del campeón") y el segundo venga del griego (y signifique "el que es recordado")

Y la junta para recordarnos mutuamente va, ¿no? Por gracioso que suene ahora trabajamos a una cuadra de distancia más o menos.

Llaeweth dijo...

Vi en tu perfil que "El misterioso incidente del perro a medianoche" está entre tus libros favoritos. Qué bien, conozco muy poca gente que lo ha leído, ¡y es tan bueno!, de verdad es maravilloso.

Y aún no entiendo por qué podría haberme incomodado tu post en mi sitio.

Saludos

Any dijo...

Yo también lo leí y mi marido Claudio también..no somos tan pocos...

Negro Espinoza dijo...

No se si decirte si es lo mejor que has escrito, pero si te puedo decir que la funcion comparativa que haces bajo la analogía de la muñecas es notable, me encanto tu suspiro poetico jajajajaj deberias seguir escribiendo mucho mas y practicar tu estilo quien sabe tal vez tendriamos a un Borges en la familia jajajajajaja.
Y es verdad lo que dice el Fay que el juguete destrosado es el juguete apreciado.
saludos primo.